sábado, 25 de septiembre de 2010

ANTONIO SOLER

España (Malaga, 1956)

Técnico en Actividades y Empresas Turísticas por la Escuela de Turismo de Málaga, vio truncada su carrera de atleta por un accidente de tráfico, dedicándose a la escritura. Publicó por primera vez en 1992, y ha trabajado como guionista para televisión y colabora en diversos periódicos como Sur, ABC y El Mundo.

Entre sus novelas podemos destacar las premiadas Las bailarinas muertas, premio Herralde y Premio de la Crítica de Narrativa Castellana de 1966 , El nombre que ahora digo, de 1999, premio primavera de Novela de ese año, El camino de los ingleses, premio Nadal en 2004, que fue llevada al cine, y su última novela Lausana (2010).

(Más información: Wikipedia, Página personal, epdlp)

viernes, 24 de septiembre de 2010

A SANGRE Y FUEGO de Manuel Chaves Nogales

1ª Edicion, 2010
Editorial: Espasa, Austral
Páginas: 272

Esta novela de Manuel Chaves Nogales se publicó por primera vez en Chile, en 1937, y en España en 1944.

A sangre y fuego es el título de la serie de nueve relatos que Manuel Chaves Nogales escribió sobre la Guerra Civil española. Periodista vocacional y paradigma del intelectual comprometido con su tiempo, el autor se aleja de la demagogia y del fácil maniqueísmo con que suele tratarse esta terrible época de nuestra historia, preocupándose más por el perfil humano de quienes sufrieron dicha contienda que por su faceta política. Es el deseo de imparcialidad el que provoca el estremecimiento en el lector: ni buenos ni malos, ni verdugos ni mártires; tan sólo hay crueldad, absurdo, desorientación y obcecación de unos y otros.

Manuel Chaves Nogales escribió A sangre y fuego en 1937 en Francia, desde el exilio, y constituye una muestra certera de lo que significa la agilidad del periodista al servicio de la realidad y el uso de la literatura como medio de denuncia: son reales las anécdotas y reales los lugares donde ocurren, y es la magnífica prosa del autor un medio más para transmitir esa realidad a veces irónica, otras desoladora. Tal vez por todo esto son muchos los que consideran que A sangre y fuego es, posiblemente, uno de los mejores libros de ficción que se han escrito jamás sobre la Guerra Civil española.

LEIDO por.... Andrés:

Tuve noticias de Manuel Chaves y de su libro, leyendo Las armas y las letras de Andres Trapiello, pasando a engrosar entonces mi lista de libros pendientes

Nueve relatos tremendos sobre la barbarie humana, ambientados en una guerra fratricida. Su nota introductoria nos indica que, aún tratándose de ficción, no están tan lejos de la realidad:
Estas nueve alucinantes novelas, a pesar de lo inverosímil de sus aventuras y de sus inconcebibles personajes, no son obra de imaginación y pura fantasía. Cada uno de sus episodios ha sido extraído fielmente de un hecho rigurosamente verídico; cada uno de sus héroes tiene una existencia real y una personalidad auténtica, que sólo en razón de la proximidad de los acontecimientos se mantiene discretamente velada.

Lo más bajo de la naturaleza humana: excesos, vejaciones, cobardías, y asesinatos, conviven en los relatos junto con las mayores heroicidades, sin atender a colores o circunstancias, fiel Chaves a lo que, quizá, el pensaba que fue para muchos la guerra civil:
Y murió batiéndose heroicamente por una causa que no era la suya. Su causa, la de la libertad, no había en España quien la defendiese

Relatos estremecedores para entender lo que significó para muchos aquella locura colectiva.

El subtítulo, Héroes, bestias y mártires, se refiere a los protagonistas de estos relatos, y está extraído del primero de ellos:
Tuvo lástima de aquel hombre y de él mismo y de todos los hombres que como ellos guerreaban, morían y mataban, héroes, bestias y mártires sin vocaciones heroica , sin malos instintos y sin espíritu de sacrificio o santidad.

Mi cachico:

Rafael, apartándose de los suyos, volvía de la batalla con una amargura y una tristeza inefables. Las sombras de la noche, que apagando los ramalazos sangrientos del ocaso caían sobre el pueblo, se volcaban también sobre el corazón.
Al doblar la esquina de una calleja solitaria vio un bulto de un hombre que corría hacia donde él estaba y que al verle retrocedía precipitadamente y se parapetaba en el quicio de un portal. Creyó reconocerlo.
-¡Julián!
El fugitivo no respondió.
-¡Julián! -repitió Rafael.
-Déjame paso o te mato -dijo al fin la voz dura del Maestrito.
-Vete -replicó Rafael apartándose -. No creeras que soy capaz de delatarte.
-¡Sois capaces de todo! ¡Asesinos!
Echó a correr el Maestrito y al pasar junto a Rafael le escupió de nuevo.
-¡Asesinos!
Aún no había doblado la esquina cuando se le echó encima una patrulla. Sonaron como palmadas unos tiros de pistola. Las sombras permitieron a Rafael darse cuenta de que los de la patrulla acorralaban al Maestrito y que en pocos segundos caían sobre él y le agarrotaban.
«Ahora le matarán», pensó acongojado.
Pero no. A quien querían matar era a él. Le habían visto ocultándose en el fondo de la calleja y, suponiéndole rojo también y en connivencia don el fugitivo que acababan de capturar, le hicieron una descarga intimidándole a que se rindiese.
-¡Soy de los vuestros! -gritó.
Se le acercaron cautelosamente. Esta vez no le valió su nombre. Junto con el Maestrito se lo llevaron y le hicieron comparecer ante el jefe de la centuria de la Falange, al que no supo explicar satisfactoriamente su presencia en aquella calleja solitaria junto a uno de los más caracterizados cabecillas marxistas, sobre todo después del primer encuentro que por la mañana había tenido con los falangistas en circunstancias análogamente sospechosas. Y a Sevilla se lo llevaron preso junto con el Maestrito y con los rojos que por azar o por conveniencias de información no habían sido fusilados.

MANUEL CHAVES NOGALES

España (Sevilla, 1897 – Londres, 1944)

Se inició muy joven en el oficio de periodista, primero en su ciudad natal y más tarde en Madrid. Entre 1927 y 1937, Chaves Nogales alcanzó su cénit profesional escribiendo reportajes para los principales periódicos de la época, y ejerciendo, desde 1931, como director de Ahora, diario afín a Manuel Azaña de quien Chaves era reconocido partidario.

Al estallar la guerra civil se pone al servicio de la República y sigue trabajando como periodista hasta que el gobierno abandona definitivamente Madrid, momento en el que decide exilarse en Francia. La llegada de los nazis, que describiría magistralmente en el ensayo La agonía de Francia, le obligó a huir a Londres, donde falleció a los 47 años.

Además de brillante periodista es autor de una espléndida obra literaria entre la que destacan sus libros sobre Rusia: los reportajes La vuelta al mundo en avión. Un pequeño burgués en la Rusia roja (1929) y Lo que ha quedado del imperio de los zares (1931) y la novela El maestro Juan Martínez que estaba allí (1934); la biografía Juan Belmonte, matador de toros, su vida y sus hazañas, su obra más famosa, considerada una de las mejores biografías jamás escritas en castellano; y A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España (1937), impresionante testimonio de la guerra civil donde denuncia las atrocidades cometidas por ambos bandos con una lucidez sorprendentemente adelantada a su tiempo.

Manuel Chaves es uno de los mejores escritores españoles del siglo XX según Félix de Azúa.

(Más información: Wikipedia, Página sobre el autor, Lecturalia)

jueves, 23 de septiembre de 2010

FIESTA EN LA MADRIGUERA de Juan Pablo Villalobos

1ª Edicion, mayo 2010
Editorial: Anagrama
Páginas: 104

Juan Pablo Villalobos publicó esta novela, la primera, en 2010.

A Tochtli le gustan los sombreros, los diccionarios, los samuráis, las guillotinas y los franceses. Pero Tochtli es un niño y ahora lo que quiere es un nuevo animal para su zoológico privado: un hipopótamo enano de Liberia. Su padre, Yolcaut, un narcotraficante en la cúspide del poder, está dispuesto a cumplir todos sus caprichos. No importa que se trate de un animal exótico en peligro de extinción. Porque Yolcaut siempre puede. Tochtli vive en un palacio. Una madriguera recubierta de oro en la que convive con trece o quizá catorce personas: matones, meretrices, dealers, sirvientes y algún político corrupto. Y además está Mazatzin, su profesor particular, para quien el mundo es un lugar lleno de injusticias donde los imperialistas tienen la culpa de todo. Fiesta en la madriguera, una excelente y más que prometedora primera novela, es la crónica de un viaje delirante para cumplir un capricho. Cabezas cortadas, ríos de sangre, restos humanos, montañas de cadáveres. La madriguera está en México y ya se sabe: México a veces es un país magnífico y a veces es un país nefasto. Las cosas son así. La vida, al fin y al cabo, es un juego y una fiesta.

LEIDO por.... Andrés:

Aprovechando mi estancia en el hospital, leo esta curiosa novela, que te atrapa casi en las primeras líneas, debido a la originalidad de la técnica narrativa que emplea y al tema que trata: el narcotráfico desde los ojos de un niño, hijo de un capo.

Desde mi punto de vista, muy logrado el tono de la narración, logrando una magnífica forma de presentarnos los distintos temas que trata, conocidos por nosotros, pero no por ello menos atractivos.

Si acaso, he notado una cierta bajada de interés al final, como si el autor no se atreviera con alguna acción más directa o como si no hubiera encontrado la forma de atacarla sin perder el gran acierto del libro: las barbaridades del narcotráfico desde los ojos de un niño que no valora las conductas de los adultos, o mejor dicho, que valora desde su escala infantil, tan distinta a las nuestras.
Si quieres hacer un regalo de un libro y asegurarte que se lo terminarán, aquí lo tienes. Apto hasta para alérgicos a la lectura.

Mi cachico:

Esto es lo que pasaron hoy en las noticias de la tele: en el zoológico de Guadalajara los tigres se comieron enterita a una señora, menos la pierna izquierda. A lo mejor la pierna izquierda no era una parte muy suculenta. O a lo mejor los tigres ya estaban satisfechos. Yo nunca he ido al zoológico de Guadalajara. Una vez pedí a Yolcaut que me llevara, pero en lugar de llevarme trajo más animales al palacio. Fue cuando me compró el león. Y me dijo algo de un señor que no podía ir a una montaña y entonces la montaña caminaba.

La señora comida era la directora de zoológico y tenía dos hijos, un esposo y un prestigio internacional. Bonita palabra, prestigio. Dijeron que podría tratarse de un suicidio o de un asesinato, porque ella nunca entraba a la jaula de los tigres. Nosotros no usamos a nuestros tigres para los suicidios o para los asesinatos. Los asesinatos los hacen Miztli y Chichilkuali con orificios de bala. Los suicidios no sé como los hacemos, pero no los hacemos con los tigres.

JUAN PABLO VILLALOBOS

México (Guadalajara, 1973)

Estudió Marketing y Literatura Hispánica. Ha realizado cientos de estudios de mercado y ha publicado crónicas de viaje, crítica literaria y crítica de cine. Se ha ocupado de investigar temas tan dispares como la ergonomía de los retretes, la influencia de las vanguardias en la obra de César Aira, la flexibilidad de los poliductos para instalaciones eléctricas, los efectos secundarios de los fármacos contra la disfunción erectil o la excentricidad en la literatura latinoamericana en la primera mitad del siglo XX. Ha sido becario del programa Alban, becas de alto nivel de la Unión Europea para América Latina, y del Instituto de Investigaciones Lingüístico-Literarias de la Universidad Veracruzana. Estudia un doctorado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente vive en Barcelona, donde combina la escritura con su trabajo en una empresa de comercio electrónico.

Únicamente ha publicado una novela, Fiesta en la madriguera.

(Más información: Lecturalia)

jueves, 16 de septiembre de 2010

LA SOLEDAD ERA ESTO de Juan José Millás

Esta novela de Juan José Millas fue publicada en 1990, siendo galardonada con el Premio Nadal de ese mismo año.

La soledad era esto o cómo incorporar en un libro los más genuinos saberes y reflexiones de la literatura contemporánea. Por medio de un sutil entramado de voces narrativas, la novela cuenta la historia de una mujer -Elena Rincón- que a partir de la muerte de su madre inicia una lenta metamorfosis que a través del aprendizaje de la soledad le conduce a la liberación. Juan José Millás ofrece una desgarrada y contundente crónica de la vida de hoy, mostrando las actitudes de quienes, tras una militancia de izquierdas, han sustituido la ideología por las tarjetas de crédito. En esta novela la trama remite a un original análisis de los alcances de la ficción.

LEIDO por... Andrés:

Aunque el libro trata directamente de la soledad de Elena, la protagonista, hay una referencia textual al título: “Esto debe de ser la soledad, de la que tanto hemos hablado y leído sin llegar a intuir siquiera cuáles eran sus dimensiones morales. Bueno, pues la soledad era esto: encontrarte de súbito en el mundo como si acabaras de llegar de otro planeta del que no sabes por qué has sido expulsada

La novela está dividida en dos partes muy diferenciadas:
1ª parte: narrador
2ª parte: diario de Elena

Resulta curiosa la utilización (a alguna tertuliana le pareció demasiado artificioso) de:
  1. Los informes del detective: “recojo el informe que demuestra que hice lo que hice y no otra cosa
  2. Diarios de la madre, leídos al azar:“A mi antípoda, [...] comencé a llamarla Elena (no sé cómo me llamaría ella a mí). Por eso a mi hija mayor le puse ese nombre
  3. Diarios de Elena, que empieza de la misma forma y busca cuadernos lo más parecidos posible: “Por eso me da miedo salir, por si no me reconocen al volver y me quedo sin identidad.
Elena, la protagonista, es una mujer ociosa, que tiene todo, sin problemas económicos, cuenta corriente independiente (paga al detective sin dudar), fría y muy racional. Su hermano dice de ella: “Has tenido siempre lo que has querido: de joven, la revolución; ahora el dinero. ¿De qué te quejas?

Es consciente de su soledad, “Me siento sola” y tiene graves problemas para relacionarse:
con su hermano “Su hermano permaneció todavía un rato en la casa, pero los intentos que ambos hicieron por comunicarse resultaron inútiles
  • con su hermana: “estuvo fría y distante, como si Elena le debiera todavía la infancia”.
  • con su marido: “No quiero decir con ello que no sienta nada por mí, pero pienso que sus afectos están colocados en otros lugares (su trabajo, sus amantes, nuestra hija)” “Su marido ya había llegado. Intercambiaron unas frases de afecto y se fumaron juntos un canuto” (justo después de descubrir el adulterio).
  • De su hija, le dice su hermano: “A este paso serás la última en enterarte. Tu hija está embarazada
  • Su madre, muerta: “para Elena su madre estaba muerta desde hacía mucho tiempo.
Insegura: “En torno a las tres de la madrugada tomó la decisión de detener el péndulo y con esta intención abandonó el dormitorio y llegó hasta la puerta que comunicaba el pasillo con el salón, pero no fue capaz de abrirla porque tuvo miedo

Tiene salud frágil y obsesionada con su sistema digestivo, con problemas intestinales, siempre presentes

Es fría y distante, cuando descubre el adulterio: “sorprendiéndose de que aquella imagen, más que irritarla, le produjera cierta sensación de alivio”. De su madre no quiere heredar nada.

Con adicción al hachís y al alcohol, que aparece frecuentemente a lo largo de todo el libro, sobre todo en la primera parte: “a veces un canuto modifica la visión de la realidad. Lo malo es que últimamente acentúa la de aquella de la que quiero huir.

Inicia el diario y dice: “Me encuentro en el principio de algo que no sé definir, pero que se resume en la impresión de haber tomado las riendas de mi vida”. Es a partir de este momento cuando su vida empieza a cambiar.

Sueño de las monedas:
Aparece la referencia a un sueño de Elena con monedas. Elena lo cuenta: “en aquellos años lejanos, estando de vacaciones con sus padres, había soñado lo mismo [Soñó que era pequeña y que jugaba en la playa, muy cerca de su madre, a hacer hoyos en la arena. En uno de estos hoyos encontraba una moneda que representaba un tesoro. La cogía admirada y, sabiendo que se encontraba en el interior de un sueño, la apretaba fuerte en su mano derecha comprobando que la solidez de la moneda era excesiva y que por tanto no podría desaparecer si conseguía mantener el puño bien cerrado hasta despertar.]. Al día siguiente, en la playa, cavó varios hoyos y en uno de ellos encontró una moneda. Aquel episodio, que constituía la realización de un sueño, había determinado su vida, pues —al contrario que sus hermanos— siempre había creído que la realización de un deseo, de cualquier deseo, era posible

Su madre da su versión: “De Elena recuerdo que, cuando era pequeña, me contó un sueño. Había soñado que estábamos en la playa y que ella hacía en la arena un hoyo dentro del cual encontraba una moneda. No ignoraba que se hallaba en el interior de un sueño, pero la moneda tenía tanta consistencia, era tan real, que pensó que si la apretaba muy fuerte en la mano derecha la encontraría allí al despertarse. No la encontró, claro. Entonces, esa misma mañana, cuando bajamos a la playa, escondí una moneda en la arena y le dije a mi hija ¿por qué no cavas ahí, a ver si encuentras la moneda del sueño? Cavó, la encontró y se quedó asustada. Qué vida. Ahora voy a limpiar los azulejos del baño porque luego me dará pereza

Cuando Elena lee la versión de su madre en su diario, solo piensa: “
Todavía no sé si la revelación debe ponerme triste o excitarme

Aunque el libro comienza con asimetrías:
  • Una pierna depilada y la otra no
  • El ojo de su madre: “Uno de los ojos permanecía ligeramente abierto produciendo en el rostro un efecto asimétrico que a Elena le recordó que no se había depilado la pierna izquierda
Son interesantes los juegos de simetrías que utiliza el autor a lo largo de la obra:
  • Juego de los nombres y parecidos en la familia
  • Las Antípodas, que gustó a todos los tertulianos.
  • Inicio de los diarios igual: “Comienzo estas páginas que ignoro cómo llamaré o adonde me conducirán poco antes de cumplir cuarenta y tres años
  • Tipos de cuadernos de los diarios
  • La canción de los Beatles, Lucy in the sky with diamonds, al principio y al final del libro. (Como me recordaron en la reunión, esta canción también apareció en otro libro tratado en la tertulia: Campos de amapolas blancas)
  • La importancia de la limpieza en Elena y su madre
  • El papel de la butaca y el reloj que Elena hereda sin querer.
Me ha gustado, a pesar de lo sombrío y deprimente, por lo bien que refleja la desorientación de una persona, perdida en la vida.

JUAN JOSÉ MILLÁS

España (Valancia, 1946)

Escritor español, de familia muy humilde, se trasladó de su Valencia natal a Madrid desde temprana edad, donde ha vivido y desarrollado su producción literaria; como tantos otros escritores, fue un mal estudiante, y tuvo que buscar trabajo por distintos caminos a la narración literaria, empleado en una caja de ahorros y más tarde como administrativo en una compañía aérea.

Desde su primera novela en 1975, Cerbero son las sombras, galardonada con el Premio Sésamo, reveló una extraordinaria maestría en el arte de sugerir la radical extrañeza de los acontecimientos diarios.

Gracias a Juan García Hortelano, que le abrió las puertas en el difícil mundo de la literatura, pudo publicar en 1983, por encargo de una editorial de literatura juvenil, Papel mojado, con notable éxito de ventas. En 1992 recopiló un conjunto de narraciones aparecidas anteriormente en diversas publicaciones bajo el título Primavera de luto y otros cuentos.

Sus colaboraciones constantes en la prensa diaria son también notables por su originalidad, sutileza y estilo, no dejando indiferente a quien las lee. Sus obras han sido traducidas a más de una docena de idiomas.

Aparte de condecoraciones universitarias, ha recibido el Premio Nadal de Novela en 1990, por La soledad era esto, Premio Primavera de Novela en 2002, por Dos mujeres en Praga, Premio Planeta de Novela en 2007 y el Premio Nacional de Narrativa de España en 2008, por El mundo.

(Más información: Wikipedia, Página oficial, epdlp)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

TOM JONES de Henry Fielding

Traducción: G. Sans Huelin

Edicion 2009
Editorial: Espasa
Páginas: 701

Esta novela de Henry Fielding fue publicada en 1749.

La historia de Tom Jones, el expósito , nombre completo tal como fue publicada la primera vez, es una novela picaresca meticulosamente construida, planificada y ejecutada. El principal objetivo de su autor fue el de presentar la multiplicidad del mundo y de la naturaleza del hombre, describiendo una sociedad rica en contradicciones, hipócrita y llena de injusticias.

Se la considera su obra maestra, deudora del Quijote, y una de las mejores novelas de la literatura inglesa.

Tom Jones es un retrato vivo de la humanidad, de sus vicios y sus virtudes, de la vida y el comportamiento de los hombres y mujeres en la sociedad. Aquí hallará el lector la bondad y la picardía, el amor, la envidia, los celos, lo ridículo y lo sublime, lo cotidiano y lo maravilloso, el diálogo dramático y los raptos líricos. Si es sensible quizá se emocione en algún momento, pero también sonreirá con frecuencia, incluso tal vez se ría mucho con las peripecias de un protagonista apuesto, gentil, valiente y mujeriego.

Es ésta la historia de un niño expósito, hallado, como por casualidad, en la cama de un viudo rico y bondadoso que decide hacerse cargo de la criatura y de educarlo como a un hijo propio. Al llegar a la adolescencia, se convierte en un muchacho rebelde, pendenciero, imprudente; aunque noble, varonil y magnánimo. Por su mal comportamiento, y por las insidias que otros vierten sobre él, Mr. Allworthy, que así se llama el rico caballero que lo había protegido, se ve impelido a expulsarlo de casa. Para entonces, Tom se había enamorado de Sophia Western, hija de un terrateniente de la vecindad, y destinada a casarse con el heredero de Mr. Allworthy, su sobrino Blifil. Tom acepta el castigo y abandona la casa acompañado de Patridge, maestro de escuela. Juntos se enfrentan al camino de la vida en su marcha hacia Londres donde les ocurren multitud de aventuras. Sophia también huye a Londres para evitar que la obliguen a casarse con Blifil, a quien no ama. Aquí se enfrenta a los peligros y frivolidades de la vida londinense pero logra superarlos. Tras deshacer muchos entuertos los dos jóvenes amantes logran un final feliz.


LEIDO por.... Andrés:

Magnífico novelón.

Melodrama de altura: un libertino encantador, una bella enamorada, infidelidades, traiciones, amores no correspondidos, confabulaciones, enredos, sorpresas, lágrimas, cárcel, etc, aderezado con un humor hilarante. ¡Se pude pedir más!

Para que rápidamente captemos el espíritu del libro, en el primer capítulo, utilizando el símil del dueño de una casa de comidas, Fielding nos indica que nos antepone, a los lectores, “no solo una lista general de platos a todo nuestro festín, sino que daremos al lector cuenta detallada de cada entrada que se ha de servir en este libro”: además de un índice que nos indica los títulos de los 18 capítulos, los más con títulos tan curiosos y poco ilustrativos como: “Abraza doce horas”, cada capítulo lo encabeza con una descripción parecida a las del Quijote, pero mucho más jocosas. Valga de muestra, un botón:
“Que contiene asunto tan grave que el lector no encontrará ocasión de reír una sola vez en todo el capítulo, a no ser que, por ventura, quiera reírse del autor.

El menú de la obra, dice, trata de la Naturaleza humana, y nos avisa que aunque este plato es muy común, “todo consiste en el arte de guisar el autor”.

Durante la narración, el diálogo con el lector es permanente, nos llega a llamar sagaz lector, en tono jocoso las más de la veces, como cuando nos dice:
Como está es una de esas observaciones profundas que puede suponerse que muy pocos lectores pueden hacer por sí mismos, he considerado adecuado prestarles mi ayuda, pero este es un favor que no prodigaré en el curso de mi obra. Realmente, rara vez se lo concederé, a no ser en casos como este, en los que solo la inspiración con que estamos dotados los escritores puede capacitarnos para hacer tal descubrimiento.

Asombra cuando se permite darnos “una receta para conquistar de nuevo el cariño perdido de una esposa, que nunca se ha sabido que fracase en los casos más desesperados.”, sobre todo cuando la lógica nos dice, sin haberla probado claro, que no puede fallar.

En continuo charlar con el lector, nos explica como va a tratar la secuencia el tiempo, y nos dice: “El lector no deberá, pues, sorprenderse si en el curso de este trabajo encuentra muy cortos algunos capítulos y otros en cambio muy largos, abarcando algunos el espacio de un solo día y comprendiendo otros varios años, en pocas palabras, si mi historia a veces parece estancarse, y otras veces, volar”, para más tarde decirnos que tiene en cuenta: “el bien y la ventaja para nuestro lector” y “le evitamos malgastar su tiempo” sino que además, “le damos la oportunidad de emplear su sagacidad rellenando esos espacios de tiempo con sus propias conjeturas, para cuyo fin le hemos autorizado en las páginas precedentes.

Tenía el protagonista un futuro tan negro que “Era la opinión universal de toda la familia del señor Allworthy [su padre putativo]” que Tom Jones “nació para ser ahorcado”.

En el capítulo titulado: “En el que hace su aparición en escena el propio autor”, después de explicarnos algunos sucesos de la historia y darnos algunos consejos, nos dice: “Y como no podía hacer que alguno de mis personajes dijera estas palabras, me he visto obligado a decirlas yo.

Nos narra una historia dramática, que en otro autor podría llegar a ser un melodrama, pero que el autor nos salpica de continuas notas de humor: “Pero puesto que se trata de la heroína ideada para esta historia, una señorita a la que tenemos en gran estima y de quien muchos de nuestros lectores probablemente se enamorarán, no resulta adecuado en modo alguno que haga su aparición al final de un libro”, y así finaliza el libro III.

Si acaso alguien considera necesario aliviar la obra, saltando los capítulos iniciales de cada libro, por ejemplo, de los cuales se puede prescindir sin perder nada de la historia, no debe tener problemas, ya que el mismo autor nos autoriza: “el lector puede prescindir de estas partes, en las que reconocemos nuestra laboriosa pesadez, y comenzar cada uno de los libros siguientes por el segundo capítulo.

Curiosamente, el Londres que nos presenta, dista mucho del que cien años más tarde nos presentará Charles Dickens (1812 – 1870). Oliver Twist se publicó entre 1837 y1839.

Resumiendo, una gozada.


Mi cachico:

Decid, pues, vosotras las Gracias, que habitáis las mansiones celestiales y conocéis bien las artes de encantar, decid cuáles fueron las armas usadas para cautivar el corazón de Jones. En primer lugar, de dos ojos azules adorables, cuyas pupilas lanzaban relámpagos, salió una mirada penetrante que, por suerte para nuestro héroe, solo se clavó en el trozo de buey que Jones se estaba sirviendo y se disipó sin causar daño. La rubia guerrera se dio cuenta de su fracaso e inmediatamente extrajo del fondo de su pecho un suspiro mortífero. Un suspiro que nadie podría haber escuchado sin conmoverse y que habría sido suficiente para enamorar a una docena de galanes. Fue tan dulce y tan tierno que habría ganado el corazón de nuestro héroe si el sonido de su garganta al tragar no lo hubiese impedido. Muchas otras armas ensayó, pero el dios de la comida (si existe semejante deidad, pues no estoy seguro de ello) defendió a su adorador. O quizá no sea dignos vindice nodus, y la seguridad presente de Jones podría explicarse por medios naturales, pues así como el amor preserva frecuentemente de los ataques del hambre, es posible que el hambre pueda en algunos casos defendernos del amor.

Enrabiada con sus fracasos continuados, la rubia mujer determinó un cese de hostilidades. En el ínterin se dedicó a dejar expeditos todos los artificios de género amoroso para renovar el ataque una vez concluida la comida. Apenas quitaron el mantel reanudó sus operaciones. Primero lanzó a Jones una mirada de soslayo muy intensa, y aunque parte de su fuerza se perdió en el camino, no dejó de causar algún efecto en nuestro héroe. Dándose cuenta de esto la seductora, apartó sus ojos al instante y miró hacia abajo, como si se avergonzase de lo que había hecho. Al momento levantó su mirada, que ya había empezado a cautivar al pobre Jones, y descargó sobre él una sonrisa insinuante. No una sonrisa de alegría o de gozo, sino una sonrisa de simpatía, de esas que la mayoría de las damas tiene siempre a su disposición y que les sirve para mostrar al mismo tiempo su buen humor, sus lindos hoyuelos y sus blancos dientes.

Esta sonrisa la recibió nuestro héroe, y en el acto quedó conmovido con su fuerza. Comenzó a percatarse entonces de los designios del enemigo y a sentir sus éxitos. Se inició luego una conferencia entre las dos partes, durante la cual la rubia ladina continuo su ataque de un modo tan disimulado que casi había sometido el corazón de nuestro héroe antes de entregarse a nuevos actos de hostilidad. Para ser sincero, temo decir que Jones mantuvo una especie de defensa a la holandesa y que entregó sus fuerzas sin tener en cuenta su lealtad para con Sophia. En pocas palabras, tan pronto como concluyó la conferencia amorosa, cuando la dama ya había dejado al descubierto la batería principal dejando caer su pañuelo, el corazón de Jones se rindió y la conquistadora gozó de los frutos usuales de la victoria.

En este punto las Gracias creen conveniente concluir su descripción y nosotros juzgamos adecuado poner fin al capítulo.